Propuesta de diversificación y súper sectores Cyclical y Sensitive

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 Sintonía del podcast cortesía de Stormy Mondays (canción "Días mejores"). La redacción de la entrada del blog ha sido realizado por María González de Antonio, autora del proyecto value4all.

El ahorro:

Para poder invertir en primer lugar es necesario ahorrar. El ahorro es la parte de nuestro ingreso que no dedicamos al consumo, y la cantidad a ahorrar depende de cada persona. Depende en primer lugar de la cantidad ingresada, y en segundo lugar de la inclinación personal al ahorro.

A nivel de sociedad, la cantidad ahorrada será en algún momento invertida, y es lo que en última instancia financia el desarrollo tecnológico y la creación de riqueza.

A nivel personal, el ahorro permite tener “un colchón” por si nuestros ingresos se reducen o desaparecen, o para complementar nuestra pensión en un futuro.

Actualmente la tasa de ahorro de los españoles es la tercera más baja de Europa:

 

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Tasas de ahorro en la Unión Europea. Fuente.

Un estudio del Banco de Italia realizado durante el periodo de confinamiento en la primavera de 2020 muestra que más de un tercio de los individuos declaran que no tienen suficientes recursos líquidos para cubrir los gastos de consumo esenciales de su hogar durante un período de 3 meses.

Como es fácil de entender, sin una tasa de ahorro más elevada hay pocas posibilidades de adaptarse cuando vienen mal dadas.

Dentro de las estrategias para ahorrar, de las que hablaremos más adelante en el proyecto, a nosotros nos gustan la del preahorro  y la de los sobres.

Nosotros proponemos dimensionar los gastos mensuales en función de los ingresos de cada uno, pero siempre con el objetivo de ahorrar entre el 10 y 20% de tu sueldo neto mensual.

Dentro de eso, hay que decidir qué porcentaje se va a dedicar a ahorro en el corto plazo, para el que se requiere una mejor liquidez o convertibilidad; y el ahorro a largo. Esto depende de la edad de cada persona, por lo que no se pueden dar recomendaciones generales.

Estas dos partidas de inversión se diferencian en los vehículos que usar para proteger el ahorro. En el corto plazo no es tan importante la inflación, que nos va a ir comiendo el valor de nuestro dinero día a día, como comentamos aquí.

Por este motivo, para el ahorro a corto plazo se puede utilizar un depósito bancario, en el que no nos debe preocupar mucho que no nos dé nada de rentabilidad.

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 La inflación: lo que amenaza tu ahorro en el largo plazo.

Pero para el largo plazo es necesario tomar alguna medida defensiva ante la inflación.

El mejor destino para el ahorro en el largo plazo:

Como ya comentamos aquí, lo más seguro para el ahorro en el largo plazo es la inversión en el largo plazo. Para realizar esta inversión, hay diversas estrategias, como se ha detallado aquí.

Nosotros recomendamos la estrategia de Buy & Hold, con una estrategia de inversión activa que se apoya en los fundamentales de las empresas, con una vocación de permanencia en las mismas del largo plazo. Esta es la mejor estrategia para adaptarse a los imprevistos del mercado (más info aquí).

Ahora bien, ¿cómo escoger entre las miles y miles de empresas que existen? Lo primero es apoyarse en la clasificación de Morningstar, que detallamos aquí.

Clasificación de Morningstar:

Morningstar Inc. es una empresa americana que ofrece consultoría, investigación y análisis independiente sobre millones de productos financieros. Dentro de sus múltiples aportes, nos parece particularmente útil su clasificación de los sectores económicos en súper sectores, sectores e industrias.

Los súper sectores son tres: Cíclico (Cyclical), Defensivo (Defensive) y Sensible (Sensitive). Estos tres súper sectores dan lugar a 11 sectores, que se desagregan en 69 grupos de industrias, que a su vez dan lugar a 148 industrias.

Súper sectores:

El súper sector cíclico (Cyclical) incluye industrias que se ven significativamente afectadas por los cambios económicos. Cuando la economía es favorable, estas industrias tienden a expandirse y cuando la economía está en recesión, estas industrias tienden a reducirse.

El súper sector sensible (Sensitive) incluye industrias que tienen un flujo y reflujo con la economía en su conjunto, pero no de manera tan significativa. Las industrias sensibles se sitúan entre las defensivas y las cíclicas, porque no son inmunes a una economía deteriorada, pero pueden no estar tan gravemente afectadas por una economía en mal estado como las industrias del súper sector cíclico.

Por último, el súper sector defensivo (Defensive) incluye industrias que son relativamente inmunes a los ciclos económicos. Estas industrias proporcionan servicios que los consumidores necesitan independientemente de su situación económica, como la atención de la salud y los servicios públicos.

El sector defensivo o no cíclico está formado por empresas cuyo negocio gira entorno a productos y servicios de primera necesidad, y por lo tanto su consumo es no discrecional, su demanda es inelástica. Aunque sus barreras de entrada son muy elevadas, sus acciones tienen una baja volatilidad, bajo riesgo, siendo consideradas valores refugio de gran interés en carteras diversificadas y de inversión a largo plazo, como la planteada en este trabajo. Esta seguridad tiene un precio, y las acciones de estas compañías suelen ser especialmente caras y su beneficio final, en el corto plazo, será inferior al reportado por el sector cíclico o sensitivo.

Para una inversión de tipo value o growth, o incluso para una inversión a corto o muy corto plazo (como inversiones intradía, en el que se compra y se vende en la misma sesión) el súper sector más interesante a valorar será el cíclico. Los valores de operación de las acciones presentes dentro de este sector son muy volátiles, poco estables, presentando una diferencia en ocasiones muy significativa entre sus precios máximos y mínimo en un mismo día. Además, suelen ir correlacionados con el rendimiento económico global. Cuando el ritmo del mercado es favorable, se verán ampliamente potenciados, pero sufrirán fuertes caídas durante periodos de recesión. 

Por el contrario, el inversor que adopte la estrategia de inversión con estilo Buy & Hold en el largo plazo debería invertir preferentemente en el súper sector Defensive, tomando con mayor precaución los otros dos súper sectores. No obstante, ciertas industrias de los súper sectores Cyclical y Sensitive sí pueden ser adecuadas para el largo plazo.

Nuestra propuesta para una inversión en el largo plazo es invertir un 50% de la cartera en el súper sector defensivo, y el otro 50% repartirlo entre los otros dos súper sectores.

El súper sector Cyclical

Este súper sector se divide a su vez en cuatro sectores: Basic Materials, Consumer Cyclical, Financial Services y Real Estate.

101-Basic Materials

Se incluyen dentro de este grupo compañías cuya actividad gira en torno a la explotación, desarrollo y procesamiento de materias primas y materiales de construcción, como el oro, la plata, el cobre, el aluminio, minería del carbón, la piedra, la arcilla, la cerámica, así como, por otro lado, equipos de calefacción, aire acondicionado, estructuras de armazón, pinturas y otros acabados. Otras cultivan, sierran y fabrican productos madereros de utilización también en la construcción. Se incluyen, a su vez, las principales empresas internacionales de fabricación de productos químicos. Junto con ellas, aquellas que confeccionan otros productos químicos especializados como pulidores, adhesivos, explosivos, tintas de impresión, ácidos, soluciones de limpieza, repelentes o productos de utilización agrícola como fertilizantes y pesticidas. Finalmente, se incluyen también dentro de este grupo, fábricas de papel y sus productos asociados, procedentes tanto de la pulpa de la madera, como de otras fibras.

A pesar de esta definición, no todas las compañías cuyo trabajo tiene como materia prima materiales básicos, se encuentran incluidas en este sector. Así, por ejemplo, una empresa de joyería que trabaja, en ocasiones, directamente con el metal extraído, no se incluye dentro de este grupo y, por el contrario, se define como un minorista o mayorista comprador de un material básico. Es el caso también de otros elementos químicos considerados como productos farmacéuticos o productos de limpieza. Un fabricante de embalajes puede trabajar con madera para construir cajas de cartón, pero tampoco se tiene en cuenta en esta categoría.

Se trata de uno de los sectores más cíclicos, que experimenta, con gran facilidad, tanto pérdidas como beneficios en función del ciclo económico diligente en el momento analizado. Está directamente relacionado, al igual que los bienes de consumo, con la ley de la oferta y demanda. Es más, su relación entre ambos dos es muy estrecha. Si la demanda de bienes de consumo disminuye, la demanda de las materias primas requerida para su producción también disminuye. Es por ello que, para asegurar una inversión beneficiosa, es necesario apostar por firmas resilientes, con una deuda relativamente baja, costos de producción bajos  y un balance económico fuerte, de manera que cuando los precios disminuyan y la demanda descienda, como ha sucedido desde inicios de este año, sea capaz de seguir produciendo ingresos.

Es el caso de las empresas relativas a la producción de materiales de construcción.  Se encuentran estrechamente ligadas con la actividad constructiva: edificios residenciales, obras públicas, reformas o rehabilitación. Anualmente, la fuerza exportadora de venta de dicha gama de productos en el comercio exterior reporta a España cerca de 25.000 millones de euros, lo cual simboliza entre un 10 y un 11% del PIB, entre términos directos e indirectos. La caída de la demanda, la elevada morosidad relativa al sector, junto con el pago a largo plazo asociado a este mercado son alguno de los problemas principales por los cuales estas compañías carecen de un margen de resistencia ante una situación de crisis económica como la actual.

Junto con ello cabe remarcar que el suministro de materiales básicos suele coincidir con zonas geográficas de incertidumbre política y un desarrollo económico marginal. Se trata de uno de los peldaños más importantes para comenzar el desarrollo económico de un país. En la actualidad, en múltiples ocasiones, este sector está expuesto a la evolución de países del tercer mundo. Se relacionan por lo tanto con la capacidad finita de oferta de recursos naturales dispuesta por cada país. Por ello, los gobiernos fijan interés en dichas materias primas para controlar y limitar la explotación de estas.

China se posiciona como uno de los mayores demandantes de productos básicos, en especial de cobre, hierro, carbón y pasta de papel, y, por lo tanto, su influencia en la oferta y precio de los mismos está muy extendida. La disminución del crecimiento económico mundial, junto con la disputa comercial entre Estados Unidos y China y otras amenazas arancelarias con diferentes socios comerciales, repercutirá negativamente en el volumen, el precio y la rentabilidad final de este sector.

102-Consumer Cyclical

Dentro de este sector es posible encontrar una gran variedad de compañías de diversa índole como son restaurantes, alojamiento, turismo, producción de automóviles o empresas de entretenimiento.

Englobadas en este sector, todas ellas son firmas de consumo discrecional, puesto que los bienes y servicios que ofertan no resultan esenciales para sus respectivos clientes, aunque son ampliamente demandados cuando la situación económica es favorable y permite aumentar los gastos en bienes secundarios. Por lo tanto, son un indicador del rendimiento del mercado bursátil de un país. También se ven afectadas por las fluctuaciones de los tipos de interés, la subida de las rentas disponibles o el encarecimiento o abaratamiento del crédito.

Por su parte el sector automovilístico tiene un amplio carácter cíclico, con resultados volátiles, por lo que no es especialmente adecuado para la estrategia de inversión a largo plazo.

103-Financial Services

Se incluyen dentro de este grupo todas aquellas empresas encargadas de gestión de activos, corretaje de inversiones, servicios de crédito, bancos (ahorro y préstamos) y compañías de seguros. A continuación, analizaremos más detalladamente cada una de ellas:

Insurance (Life, Property & Casuality, Speciality):

Las compañías de seguros forman parte de un sector estable, con empresas ampliamente asentadas en el mercado. Las fuertes barreras de entrada sólo permiten a las aseguradoras de mayor capital, regulación y nivel de experiencia dominar dicho sector. Compañías de bajo coste cuya aparición ha tenido lugar recientemente, especialmente en relación con el mundo automovilístico, son propiedad de las grandes aseguradoras. Es el caso de Verti, propiedad de Mapfre o Direct Seguros, de Axa. La resistencia a las fluctuaciones económicas es una de las características principales de estas empresas, puesto que los consumidores no cancelan su subscripción anual, a pesar de periodos de recesión. Esta estabilidad también es posible gracias a que no precisan, para su funcionamiento, de infraestructuras o costes fijos muy elevados, y por ello, los riesgos asumidos no son desorbitados. Por otro lado, este sector se encuentra muy regulado, siguiendo modelos de gestión de riesgos estrictamente definidos.  De esta manera, asegurar nuevos y más complejos riesgos, lleva asociado fuertes requisitos económicos establecidos según la probabilidad de ocurrencia de dicho suceso y sus consecuencias, posibilitando con ellos, la tranquilidad de los accionistas de dichas compañías.

En la actualidad, cambios acontecidos a nivel global son consecuencia directa de la aparición de nuevos riesgos a los que las aseguradoras hacen frente.

Es habitual que el coste anual de una empresa aseguradora, pagado por el cliente, sea superior al precio total asociado al pago médico, reparaciones implicadas y un largo etcétera. Pero, dichos clientes están dispuestos a ello, a cambio del sentimiento de tranquilidad reportado. En una economía compleja, el riesgo asumido tanto por personas, como por compañías es mayor, y las aseguradoras toman así mayor importancia en el mercado. Es necesario, en consecuencia, prestar atención al riesgo cubierto por cada aseguradora. Si los clientes son particulares, el riesgo será menor y por lo tanto las posibles variaciones económicas de la empresa serán apenas apreciables. Sin embargo, si el riesgo asumido es elevado y complejo, es posible que los beneficios anuales de la compañía se vean ampliamente afectados.

Según el libro “Cómo invertir en bolsa a largo plazo partiendo de cero”, obra de Gregorio Hernández Jiménez, las aseguradoras, en primer lugar, notifican el pago del seguro contratado por los clientes. El coste de operaciones médicas, reparaciones, tendrá lugar más tarde. Durante este intervalo de tiempo, entre ambas operaciones, las compañías emplean este dinero, o bien en bienes inmuebles, o bien invierten en bolsa o en rentas fijas. Como el porcentaje destinado a inmuebles suele ser pequeño, se pueden clasificar estas empresas según su forma de inversión. Aquellas que optan por rentas fijas, tienen como potencial inversor, todos aquellos que quieran formar una cartera con prudencia, asegurando negocios y cotizaciones estables. Por el contrario, los inversores más arriesgados, se decantarán por aseguradoras que invierten en bolsa y cuyos beneficios, cotizaciones y dividendos reportados en cada ejercicio, son variables. Esta inversión se realiza, en la mayoría de los casos, en deuda pública o títulos de empresas emitidos por el país donde se ubica la aseguradora, siendo la inversión en fondos y acciones privadas poco común. Es por ello por lo que, en mercados financieros nacionales, la influencia económica de las mismas es destacable. Según presenta el artículo “¿Dónde y cómo invierten las compañías de seguros? publicado por Allianz, “el sector asegurador invertía, tras el cierre del segundo trimestre de 2014, un euro en acciones por cada seis que tiene en deuda pública española” estimando así un total de 93.568 millones de euros invertidos en bonos estatales, mientras que el total invertido en acciones de carácter privado ascendía a 38.534 millones de euros, en el caso de esta aseguradora.

Es necesario puntualizar que toda compañía de seguros debe de ceñirse a unos márgenes de inversión claramente delimitados por la legislación vigente, de forma que sea posible cumplir con las obligaciones establecidas con sus clientes, en todo momento y situación. La legislación española posibilita la inversión en "activos e instrumentos cuyos riesgos puedan determinar, medir, vigilar, gestionar y controlar debidamente", teniendo el principio de solvencia siempre presente, previo a la realización de cualquier operación. Además, obliga a todas las compañías a publicar anualmente un informe de carácter público que refleje, de forma transparente, su situación de solvencia económica.

Durante la crisis sanitaria de 2020, este sector ha pasado a ser uno de los más beneficiosos, dentro de los distintos servicios financieros, en el ámbito bursátil europeo. A pesar de ello, no ha estado exento de problemas. Desacuerdos entre compañías y asegurados relativos al alcance de la cobertura de seguros ante el cierre de empresas o la caída de la rentabilidad ligada a la cartera de inversión de cada aseguradora. Junto con ello, en abril de este mismo año, la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, siguiendo los pasos de medidas establecidas a nivel europeo, ha recomendado a las aseguradoras “no distribuir dividendos, no asumir compromisos irrevocables de pago de los mismos, ni llevar a cabo operaciones como recompra de acciones mientras perduren las consecuencias directas de la crisis sanitaria derivada del coronavirus, para así preservar su posición de capital en equilibrio con la protección de los asegurados.” Es decir, se busca priorizar la solvencia de estas compañías, para que así puedan garantizar en un futuro próximo, la protección de sus contribuyentes.

En el ámbito español, son muy pocas las aseguradoras que cotizan en Bolsa, respecto a otros países como Reino Unido, Holanda, Alemania o Francia. Mapfre o Catalana Occidente son alguna de las excepciones, aunque sus dimensiones no son comparables con aseguradoras como Allianz, Axa, Metlife o Zurich. La mayor parte de estas grandes compañías están muy diversificadas, en su oferta de seguros, medios de distribución y situación geográfica. Son por tanto empresas estables, con un nivel de riesgo mínimo.

Banks, credit services and capital markets:

Por un lado, la banca comercial centra su principal actividad en depositar el dinero de sus clientes a plazo y proveer a los mismos de préstamos, letras de crédito, descubiertos u otros. Puede realizar cambio de divisa, transferencias, emitir letras bancarias y cheques o encargarse de la venta, distribución o corretaje de servicios financieros como son los seguros u otros productos de inversión, véase fondos a largo y corto plazo o planes de pensiones. Para poder reportar beneficio anualmente, la diferencia entre lo que cobra y paga debe ser positiva. Como se trata de una actividad apalancada (el aporte de los accionistas de la empresa es menor que la cantidad económica con la que se trata), el riesgo es elevado, y, por lo tanto, es necesario realizar un minucioso control a la hora de decidir a quién prestar el dinero, para así, asegurar su posterior devolución. Los bancos online, cajas de ahorro y otras cooperativas de crédito como son las cajas rurales, se encuentran dentro de esta clasificación.

Sus barreras de entrada son elevadas. Un exceso de apalancamiento, una sobrevaloración de los inmuebles asociada a una alta demanda de préstamos o una gran diferencia entre la regulación y contabilidad aplicada en los diferentes países y continentes, hacen de él, un sector de inversión complejo. Es también altamente cíclico, muy sensible a los cambios económicos, políticos, comerciales, sanitarios y de actividad en el mercado inmobiliario.

Son numerosos los inversores, tanto a nivel español como global que, durante los últimos años, y a pesar de los altos dividendos, pero inestables, ofertados por las firmas, han dado la espalda a la inversión en este sector.

En el ámbito español, en marzo de 2020, la prestigiosa firma Goldman Sachs seguía poniendo su foco en dos entidades españolas: BBVA y Santander, confiando en la rentabilidad de sus activos y su recuperación a corto plazo, debido a su gran distribución geográfica, en especial en el continente latinoamericano y en otras economías emergentes. No sin estar en ningún caso absentas de riesgos derivados del gran declive económico mundial.

La distinción con la denominada banca de inversión tiene lugar en 1929 tras el crack de la bolsa de este mismo año. El presidente estadounidense Franklin Roosevelt aprobó una serie de medidas económicas entre las que se encontraba la ley Glass-Steagal, que más en concreto, tenía como objetivo llevar a cabo esta diferenciación. Aunque esta división en países como España no es obligatoria, suele conservarse en la mayor parte de los bancos.

Cuentan con menor número de sucursales a lo largo y ancho de cada país, tan solo precisan de grandes centros financieros para gestionar todas las operaciones que realizan a diario. Entre ellas se encuentran la salida a bolsa de empresas, la fusión entre las mismas (OPAs), venta de divisiones, emisión y fusión de bonos u operaciones de trading, entre muchas otras. Todas éstas son operaciones, cuyo número total diario es inferior a las llevadas a cabo por la banca comercial, y cuyo riesgo y volatilidad es por el contrario muy superior, pueden reportar tanto pérdidas como beneficios anuales con gran facilidad y variabilidad.

Las operaciones de emisión de bonos, capital o salida a Bolsa no reportan grandes pérdidas a la banca, que recibirá una comisión, una vez que la operación haya sido llevada a cabo. Es frecuente que el banco sea el responsable último de comprar las acciones no adquiridas por inversores, involucrándose así en un número de pérdidas limitado, en el caso de que los títulos no tengan el éxito que se esperaba de ellos. Son las operaciones de trading, las que significan un riesgo más elevado para las mismas. La banca de inversión toma una posición especulativa firme respecto a la compraventa de activos de mucha liquidez en el mercado, y reporta así un beneficio económico con una plusvalía muy elevada o, por el contrario, incurre en grandes pérdidas. Estas operaciones han sido causantes de la quiebra de algunas entidades, como Lehman Brothers, especialmente durante la crisis financiera relativa al mercado de préstamos inmobiliario, “subprime”, acontecida en 2008. Confiere a este sector un carácter muy arriesgado a la hora de formar una cartera de inversión a largo plazo.

En España, los bancos comerciales, presentados anteriormente, como es el caso de BBVA o Santander, suelen disponer de un apartado destinado a la banca de inversión. Lejos de realizar operaciones de alto riesgo, su actividad se centra en la compra de empresas, la emisión de bonos o la gestión de la salida a bolsa de nuevas empresas. Grandes bancos americanos lideran este sector con firmas como Goldman Sachs, Morgan Stanley, JPMorgan Chase o Bank of America Merril Lynch. En el continente europeo, algunas de las principales firmas son Deutsche Bank o BNP Paribas.

104-Real Estate

Es posible afirmar que se trata de un sector de alto riesgo, alta volatilidad y baja liquidez, pero a su vez de altos beneficios repercutidos. Es recomendable, en caso de incluirle dentro de una cartera de inversión, realizar un estudio detallado previo a efectuar cualquier posible inversión, para asegurarse de que es un momento óptimo, en el que los inmuebles están infravalorados, como mejor escenario (Gregorio Hernández Jiménez, 2014).

Actualmente el término Real Estate (cuya traducción significa “Propiedad Inmobiliaria”) es empleado para referirse a la compraventa de toda clase de activos inmobiliarios. Incluye así empresas hipotecarias, índices, construcción, agencias inmobiliarias, tal y como se puede observar en el gráfico presentado a continuación.  A grandes rasgos, es posible clasificar las empresas de este sector en dos categorías, perteneciendo muchas de ellas a ambas (Gregorio Hernández Jiménez, 2014): patrimonialistas o empleadas en el alquiler de inmuebles, cuyo carácter suele ser más estable y promotoras, cuya actividad principal se centra en la construcción y venta posterior de inmuebles.

Las denominadas empresas REIT (Real Estate Investment Trust) también se incluyen hoy en día dentro de la definición de este término. Es frecuente que dichas compañías coticen en bolsa, al alcance de pequeños inversores, utilizando posteriormente dicha financiación para la compra de activos inmobiliarios (generalmente residencias u oficinas) e ingresando a continuación capital procedente de su alquiler. Al final de cada ejercicio, las REIT repartirán dividendos entre sus inversores. En España, aunque la primera ley relativa a dichas sociedades fue escrita en 2009, no fue hasta 2012 cuando se construyó una empresa de este calibre. Reciben el nombre de SOCIMI (Sociedad Cotizada Anónima de Inversión en el Mercado Inmobiliario), y tras su reciente expansión en el mercado, son numerosos los beneficios aportados a la economía española.

50 accionistas y un capital de 5 millones de euros son los requisitos mínimos para que estas sociedades puedan empezar a cotizar en el mercado o bien español o europeo. Otro requisito indispensable es que la adquisición de un 80% de los activos de la empresa, tenga como destino el alquiler, la compra en propiedad o en participaciones en otras SOCIMI. El 80% de los correspondientes ingresos anuales de la compañía deberán ser obtenidos exclusivamente de las actividades citadas anteriormente. La SOCIMI en cuestión deberá contar con al menos 3 inmuebles en su cartera, no representando cada uno de ellos, más de un 40% del capital, inicialmente. El tiempo de alquiler mínimo, o su correspondiente oferta de alquiler, se establece en 3 años, tras su adquisición. Finalmente, otra de las características reseñables de estas sociedades, son los beneficios en régimen fiscal especial. Su tributación en el Impuesto de Sociedades se cuantifica con un tipo general del 19%, salvo determinadas excepciones, no especificadas en este documento. Además, y como colofón, los inversores, personas físicas o jurídicas, percibirán los correspondientes dividendos sin ningún tipo de retención.

A pesar de las múltiples ventajas fiscales impuestas por el estado español para minimizar las barreara de entrada y de este modo potencial el sector, un alto porcentaje del capital, estimado en un 50%, de dichas sociedades tiene su origen en carteras de inversión extranjera, que buscan diversificarse sectorial y geográficamente. Consecuencia de las altas rentabilidades ofertadas por dividendo (se estimó para 2020, rentabilidades del 4.5% para accionistas de Merlín, un 2.4% para Colonial y un 7.16% para Lar), y de las numerosas ventajas fiscales, se espera un incremento del número de inversores en este sector, contribuyendo así al esperado auge del sector inmobiliario.

En concreto en España, las dos SOCIMI más grandes cotizan en el IBEX 35, con una capitalización superior a los 5.000 millones de euros. La compañía inmobiliaria más grande del mercado español es Merlín, dirigida por Ismael Clemente y debutante en bolsa desde 2014. Con un 22.6% de las acciones de la compañía, se posiciona el Banco Santander, seguido por muy dispares fondos internacionales de inversiones. Oficinas empresariales, centros comerciales o naves industriales son los principales inmuebles de su oferta en alquiler, entre los cuales destaca la Torre Agbar, próxima sede de Facebook. Otra de las SOCIMI de gran capitalización en este índice es Colonial. La mayoría de sus inmuebles son oficinas, muchas de ellas ubicadas en Paris.

Finalmente, y con acciones en el mercado continuo, otras SOCIMI de gran tamaño son Hispania, creada en 2014, cuyo accionista principal es Blackstone. La mayor parte de los inmuebles de esta compañía son hoteles, entre los que se encuentra la cadena HI Partners. Por su parte, Lar España tiene como principal accionista el fondo Pimco y es dirigida externamente por el grupo Lar, centra la mayoría de sus posesiones inmobiliarias en centros comerciales.

El súper sector Sensitive

Este súper sector se divide a su vez en cuatro sectores: Communication services, Energy, Industrials y Technology.

308- Communication services:

Se incluyen dentro de este grupo servicios de comunicación cuyo funcionamiento puede tener lugar tanto en línea fija como de forma inalámbrica, así como compañías que ofrecen servicio de internet, incluyendo su acceso, navegación, software y otros elementos.

Otras formas de transmisión de la información como son la televisión, la prensa escrita o la radio actualmente se encuentran en decadencia. El canal más frecuente para recibir noticas ha pasado a ser internet, donde la calidad de los contenidos prima por encima de las licencias, relacionadas en muchas ocasiones con la política dirigente en cada país y donde el número de competidores en iguales condiciones es muy superior.

Las empresas incluidas dentro de este sector aportan estabilidad y beneficios constantes en el largo plazo, puesto que mensualmente reciben la contribución de sus respectivos clientes ante los servicios prestados. Además, la voz o la conexión a internet empleada no requiere ningún coste de generación por parte de la empresa encargada de proporcionar la red de comunicaciones, pero si la construcción y mantenimiento de toda la infraestructura asociada. Se trata de un sector muy regulado, con barreras de entrada muy altas debido al gran capital que requieren para su instalación inicial y mantenimiento diario en las constantes innovaciones tecnológicas que le rodean. Es por ello que, solo aquellos gigantes en continua renovación e inversión sobreviven año tras año en el mercado, en lugar de quedarse obsoletos y agotar su fuente de ingresos, como ha sido el caso de múltiples empresas (Telefónica en América Latina, Vodafone, BT o Telia), mientras que otras han incurrido en una gran deuda para así poder invertir en la construcción, por ejemplo de nuevas redes 5G.

Actualmente, la más reciente e innovadora tecnología en el ámbito de las telecomunicaciones, liderada por China, Japón o Corea del Sur, es dicho 5G. Una conexión estimada entre 10 y 100 veces más rápida que la actual, servicio de conexión entre todo aquello que actualmente no se encuentra conectado como las fábricas, el transporte, vehículos autónomos e incluso el sistema sanitario o un mayor ahorro de batería son algunas de sus ventajas. La compañía International Data Corporation estima un crecimiento en 1.010 millones de conexiones 5G en el año 2023, por lo que son muchos los inversores que ven en este sector del mercado, una excelente oportunidad para así obtener unos elevados niveles de beneficio. Otro estudio realizado por PwC augura una inversión de alrededor de 57.000 millones de dólares por parte de las compañías incluidas en este apartado, para asegurar así una red y un equipamiento efectivo para sus clientes, una vez puesta en marcha esta nueva tecnología.  Empresas como Marvell Technology, Xilinx o Qualcomm son líderes en la fabricación de microprocesadores de instalación en teléfonos móviles; Ericsson de origen sueco o la estadounidense Crown Castle, tienen como principal actividad la instalación y puesta a punto de redes de telecomunicaciones, mientras que Verizon Communciation será la primera empresa en ofertar 5G en Estados Unidos.

En España, el sector telecomunicaciones está formado por 6 empresas que cotizan en el IBEX (Telefónica, MasMovil, Cellnex, Euskaltel, Global Dominion y Ezentis).

309-Energy

Empresas de este sector centran su actividad en el refinamiento, extracción y distribución de petróleo, el equipamiento de los campos petrolíferos y oleoductos o la minería, como, por ejemplo, la extracción de carbón.

Oil & Gas Integrated:

El sector petrolero, se encuentra en la actualidad, rodeado de una gran incertidumbre generalizada, que se espera se extienda durante los próximos años. Es complicado predecir si en un futuro próximo su papel como fuente de energía seguirá siendo protagonista o si, por el contrario, caerá en picado su extracción. A esta incierta situación, cabe sumarle un desconocimiento acerca de las reservas mundiales de petróleo debido, por un lado, a las tensiones geopolíticas asociadas, siendo las decisiones sobre su precio establecidas por la OPEP de vital importancia, y por otro, al continuo desarrollo tecnológico, que posibilita extraer cada vez un mayor porcentaje de crudo en los yacimientos actuales, pero a un coste más elevado. Es el caso del fracking hidráulico de “esquisto bituminoso”, de aplicación principalmente en EE. UU. (principalmente en Texas y Dakota del Norte, en la denominada Cuenca Pérmica), hecho que ha convertido recientemente al país, en el mayor productor mundial de petróleo, por encima de Oriente Próximo.

Estados Unidos, Arabia Saudita y Rusia son los principales productores de petróleo en el mundo.  La OPEP cuenta con la propiedad de un 70%, aproximadamente, de dicho crudo, aunque de estos países, tan solo Arabia Saudita (EAU) es miembro integrante de la organización, junto con Kuwait, Irán, Irak o Venezuela.

Los dos mercados de crudo principales son el West Texas Intermediate (WTI, en Texas y Oklahoma) y el Brent (en el mar del Norte principalmente). Ambos son de carácter muy agresivo, y por lo tanto aportan numerosas ventajas e inconvenientes, según la estrategia de inversión a aplicar (tanto si se invierte en acciones de empresas petroleras, situación analizada en este estudio, como si se invierte en barril de petróleo bruto). Se trata, así, de un activo de riesgo, muy volátil, asociado a importantes ganancias o pérdidas y estrechamente relacionado con el precio del propio crudo, en el cual sólo es aconsejable invertir, en caso de una situación de precios especialmente buenos, estimación de crecimiento de la economía en el largo plazo y procedencia de compañías con una buena y efectiva política de dividendos. El enfoque de inversión a corto plazo es más frecuente para este activo porque, debido a su alta volatilidad, se pueden obtener elevadas rentabilidades debido a la constante fluctuación de precios.

Es preciso no obviar en ningún momento que en los próximos años aumentará la demanda mundial de energía, pero también, la tendencia se dirige hacia una progresiva variación del mercado energético, relacionado con el desarrollo económico de países como China, la influencia de la estabilidad del dólar de Estados Unidos o la correlación de algunas economías con el precio del petróleo, como es el caso de Canadá. Todas estas variables, determinantes del precio final del petróleo, son difíciles de estimar y, por lo tanto, generan un alto riesgo en la cartera de inversión.

Aunque los países industrializados más demandantes de petróleo continúen comprando este oro negro durante algunas decenas de años más, la transformación del denominado mix energético va a tener lugar de forma progresiva, y las petroleras, tendrán la posibilidad de ampliar su cartera de negocio, en gas, energías renovables u otras formas de energía alternativas como por ejemplo el hidrógeno, todas ellas, con un menor control gubernamental que el petróleo y su precio. Es preciso que suban a este carro de forma inmediata, puesto que la tendencia hacia la descarbonización, propulsada también por la nueva ley en vigor desde enero de 2020, por la cual se obliga a los barcos a emplear combustibles más ligeros y con un porcentaje de sulfuro menor, y el auge en inversión de empresas con criterios ambientales, social y de gestión adecuada, es cada vez más amplio. Como ejemplo, el fondo principal de Noruega, el pasado junio de 2019, comenzó un proceso de desinversión en compañías de gas y petróleo, situando su foco de atención principalmente en las energías renovables.

La situación en 2020 no ha sido beneficiosa para el sector, que experimentó una espectacular caída de precios del petróleo desconocida desde 1991. Además de una bajada situada en torno a un 50% del precio del barril, con respecto al coste en enero de este mismo año, su cotización hasta niveles negativos debido a la imposibilidad de almacenar más excedentes de petróleo producido en cantidades muy superiores a la demanda global, dicha disminución de la demanda, y la guerra acontecida entre Arabia Saudí y Rusia por adecuar el suministro de petróleo a la demanda, para así incrementar el precio, dan paso a un escenario pesimista. Pero para muchos inversores, que quieren incluir este activo dentro de su cartera, se ha convertido en una oportunidad sin precedentes.

Según el estudio llevado a cabo por el Banco Sabadell, las empresas mejor posicionadas dentro del sector, y con mayor desarrollo en el área de sostenibilidad son Equinor, Shell y Total, junto con BP PLC, Eni o Repsol. Todas ellas son empresas con ejercicios muy resilientes, con políticas de dividendos y capital acertadas, lo cual se ha visto reafirmado especialmente durante los últimos meses.

310-Industrials

Este sector está formado por empresas dedicadas a la fabricación de maquinaria, herramientas manuales y otros productos industriales. Se incluyen también compañías aeroespaciales y de defensa, así como empresas dedicadas al transporte y otros servicios logísticos.

En el caso de las empresas industriales, su carácter es variable, y por lo tanto resulta aconsejable analizar cada una de ellas por separado. Algunas de ellas son cíclicas e inestables, mientras que, por el contrario, otras son sólidas y estables, recomendables para invertir a largo plazo. Sin embargo, todas ellas tienen una destacable ventaja en común. Un elevado porcentaje de sus ingresos proviene del mantenimiento periódico de sus productos. Los clientes suelen recurrir al fabricante para asegurar un correcto arreglo de dichos desperfectos y fallos.  Es el caso por ejemplo de las reparaciones frecuentes demandadas en ascensores. Cuanto mayor sea dicho porcentaje de ganancias anuales, estaremos frente a empresas más sólidas, y con resultados constantes y estables.

En el caso de empresas de distribución como son los supermercados, para poder seleccionar la empresa a invertir, es preciso analizar qué distribuye y que cadena de suministro sigue para poder llevarlo a cabo. Al igual que los sectores de alimentación, los supermercados y otras empresas distribuidoras suelen contar con un negocio de carácter bastante estable. Destaca su peculiar forma de financiación puesto que reciben el producto de forma previa al pago del mismo. Una vez que venden dicho producto, en lugar de reservar el efectivo para pagar a los proveedores, es común su reinversión en una cuenta remunerada, lo cual se denomina cobro de intereses, puesto que permite a estas compañías lograr beneficios por medio del cobro continuo de intereses. De esta manera, un mayor nivel de rotación de los productos permitirá destinar mayor capital a esta generación de intereses. Para asegurar altos niveles de venta diaria, una opción sobre la mesa es la bajada de precios en la cartera de productos, generando a su vez más clientes. Se convierte así en una ventaja que les permite sobrepasar a sus competidores. Como consecuencia, empresas como Mercadona, no necesitan emitir acciones en bolsa, puesto que esta fuente de financiación les supone un coste nulo muy beneficioso.

Entre las firmas reseñables se encuentra Carrefour, una de las cadenas de supermercados de mayor tamaño mundial, que distribuye sus productos en más de 30 países de Europa, América Latina o Asia. Es especialmente en los países europeos donde sus niveles de beneficio se han visto aumentados especialmente durante los últimos años.

La inversión en aerolíneas no resulta recomendable en el largo plazo por su carácter volátil y su probabilidad de quiebra igualada con su probabilidad de éxito. Sus costes están altamente marcados por el precio del combustible y sus respectivas variaciones, pudiendo poner a las mismas en serios problemas financieros.

Aunque las autopistas, infraestructuras portuarias y otros medios de transporte son en la actualidad en la mayoría de carácter público, existe una tendencia general a la privatización de este grupo tecnológico, por la mayor calidad reporta y los menores costes reportados por este cambio. Esto será una ventaja para la rentabilidad del mismo. Las infraestructuras de carácter público resultan más costosas para el gasto público de un país, de manera que la privatización de este sector reportará no solo beneficios a la economía nacional, siendo que además supondrá construcciones de mayor calidad. Esta industria tiene unas barreras de entrada especialmente elevadas, debido a las grandes cantidades de dinero necesarias para la construcción inicial. A medida que pasan los años, el flujo de caja y los ingresos de dichas firmas va aumentando, recuperando así este desembolso inicial.

Alguna de las industrias que nos parecen interesantes para el largo plazo son la de Engineering & Construction (constructoras) y Transportation & Logistics (empresas de transporte y mensajería).

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El sector tecnológico, según el libro “Como invertir en bolsa a largo plazo partiendo de cero” del autor Gregorio Hernández, es cambiante y, por lo tanto, no recomendable para una estrategia de inversión a largo plazo, puesto que de la misma forma que se puede ganar una gran cantidad de dinero de forma rápida, el mismo también se puede perder. Es difícil, pronosticar el avenir de las empresas, que pueden aumentar sus beneficios de forma muy extensa en pocos años y a continuación caer en la quiebra, tal y como se ejemplifica en compañías como Amstrad, Commodore, Sinclair, Ashton-Tate (Gregorio Hernández Jiménez, 2014).

Se trata, en consecuencia, de un sector marcado por una gran volatilidad y riesgo, aunque es necesario puntualizar que este nivel de variabilidad es cada vez menor, debido a la integración de la tecnología en nuestra vida cotidiana. Aun así, si la sociedad y el mercado en su conjunto aceptan la nueva tecnología, como ha sido el caso de la telefonía móvil, la comunicación vía Internet o la informatización general de empresas y hogares, la compañía reportará estos beneficios mencionados en el párrafo anterior. Por el contrario, las pérdidas pueden ser enormes si los nuevos productos o tecnologías ofertados fracasan tras su salida al mercado. No solo la aceptación en el mercado es un factor determinante, también la situación del ciclo económico. La innovación se verá potenciada por condiciones económicas también favorables, situación que es posible distinguir cuando los tipos de interés están subiendo.

Por este motivo, hay discusión en cuanto a si esta industria es adecuada o no para el largo plazo. Por una parte, los avances tecnológicos han provocado que cinco de las diez mayores empresas por capitalización de mercado son empresas tecnológicas, por lo que parece un carro al que hay que subirse. Por el contrario, la alta volatilidad y el exiguo pago de dividendos recomendarían lo contrario.

Actualmente las 5 FAANG (acrónimo empleado para referirse a Facebook, Amazon, Apple, Netflix y Google), junto con Microsoft representan un porcentaje superior al 50% de la cotización total del índice Nasdaq-100 (segunda bolsa estadounidense tras la Bolsa de Nueva York, integrada por 38000 empresas).

Las empresas de tecnología presentan un modelo de negocio cuyo objetivo primordial es la innovación y diversificación continua hacia las más diversas áreas. Si no invierte en este aspecto, pronto se quedarán obsoletas. Las barreras de entrada son por lo tanto elevadas, por la exclusividad asociada a nuevos productos de reciente aparición en el mercado, de difícil copia y puesto que requieren un desembolso de capital de gran tamaño para su puesta en marcha.

Para llevar a cabo esta constante innovación y desarrollo de I+D+I, pueden financiarse mediante sus propios recursos económicos o creando deuda. Esta segunda posibilidad presenta un riesgo mayor puesto que cabe la posibilidad de que el nuevo producto no sea acogido por el mercado y por lo tanto, es mucho más ventajoso que la empresa sea independiente económicamente, y se autofinancie. Así también serán más insensibles a subidas en los tipos de interés. En consecuencia, la mayor parte de los beneficios que obtienen son destinados a este objetivo, lo cual resiente los dividendos pagados en cada ejercicio a los distintos accionistas. No obstante, es posible encontrar industrias tecnológicas con elevadas rentabilidades por dividendo ofrecido, debido a su posición dominante dentro del sector.

La tendencia de este sector es alcista y su presencia está además muy diversificada globalmente, representando una oportunidad igualmente en Estados Unidos o en Europa. Son precisamente, Estados Unidos y Asia los líderes en tecnología. Europa por el contrario a dedicado menos esfuerzo y capital a su desarrollo, por lo que, las empresas en la zona euro trabajan con descuentos significativos en comparación a sus homólogas estadounidenses.

 Key Takeaways (KTs):

KT1 –  para invertir es necesario ahorrar, para lo que existen distintas técnicas. Ese ahorro puede ser para el corto plazo, que se puede depositar en un banco, o para largo plazo, que se debe invertir para que no se lo coma la inflación.

KT2 – para el ahorro a largo plazo es necesario diversificar la inversión en los tres súper sectores existentes, siendo una posible propuesta destinar el 50% al súper sector defensivo, y el resto dividirlo entre el cíclico y el sensible.

KT3 – el súper sector cíclico amplifica los movimientos del ciclo económico: cuando la economía crece, las empresas del súper sector crecen más que la economía. Pero cuando hay recesión sufren también más que la media. Empresas en este súper sector son las que se dedican a la extracción de materias primas, empresas químicas, de venta por Internet, de fitness, de servicios financieros o inmobiliarios.

KT4 – el súper sector sensible amplifica los movimientos del mercado, pero en menor medida que el cíclico. Dentro de ellas se incluyen las empresas industriales, las tecnológicas o las de energía.





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Notas:

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Los fondos que deposites en renta variable (acciones) no están garantizados. El capital invertido queda por lo tanto sujeto a las subidas y bajadas del mercado. Debes por lo tanto considerar la inversión en Bolsa como un vehículo adecuado para tus ahorros en el largo plazo, esto es, el destino del ahorro que estás seguro de no necesitar en un horizonte de 8-10 años. En caso contrario, el riesgo de que acabes teniendo menos dinero del depositado es muy alto.

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